Quédate conmigo.

25 de octubre de 2011

Siempre.

Los sentimientos despiertan en nosotros deseos de actuar.
Si sentimos miedo, deseamos huir.
Si sentimos furia, ir contra la persona que la provoca.
Quizás alguna vez sentí miedo de ti, rabia hacia ti...

En cuanto a mí, sigo creyendo en el paraíso. Sin embargo ahora sé que no se trata de ningún lugar concreto. Lo importante no es a donde vas, sino cómo te sientes en el momento que llegas a cualquier sitio y en el momento que sientes formar parte de algo estando con la gente que verdaderamente merece la pena, si encuentras ese momento, allí está. :)

Mí paraíso :)

*Un beso sutil que nadie ve..

Quieres de manera , algo extraña.

Descubrí qué.

Todo en la vida tiene un propósito, depende de ti descubrirlo,
no hay instantes vacíos, cada momento es único.

100311

Y entregaba mi cariño como quien da un cigarro.. pero hoy todo vuelve a sonreír, no hay momentos malos, y nada vuelve a ser igual..
El tiempo es un regalo sin abrir y la historia la que tu quieras contar :)

Como besar mármol .

Supongo que hay muchas maneras de pisar el infierno. Cuando tu novio te deja por alguna que se sabe arrodillar con más clase y tú, acabas vomitando el corazón mientras las cuatro paredes que te rodean te queman hasta insensibilizarte la piel; lloras lava y ni lo notas. Es en las inseguridades de mi más absurda imaginación impura; o tal vez en la sala de espera de la esperanza más efímera, monumental insustancialidad al escuchar los llantos; donde me quiebro. Escupo infancia y pretendo inhalar madurez, un atentado a los recuerdos más tristes equiparados a los más bonitos, y me sigue costando el mundo encontrarme en algunas situaciones. Quizás todo esto sea como un tropiezo.

Dejemos lo ahí.

Nací con el don de la sensibilidad y me jodieron la vida cuando me contaron que aquello solo servía para sufrir más. Busqué la magia, y hasta príncipes, pero solo encontré adolescentes sobrehormonados en busca de polvos con hadas. Besé a demasiados fantasmas intentando encontrar cosas que no existían en ellos, un poco estúpido por mi parte. Pero me consuela el saber que siguen siendo los mismos capullos vestidos de vagabundos que acabarán usando viagra para satisfacer a su dama.
Aun así, esperar en la ventana se volvió una obligación.
Padecía el síndrome del abandono desde hacia mucho tiempo.
Por suerte todo ha cambiado, encontré a alguien que con solo oír su voz el mundo deja de ser tan tóxico.