Quédate conmigo.

6 de enero de 2012

Y aqui sigo, esperandote...

Todo es tan distinto a la última vez, los arboles han crecido esta ultima primavera, los días ya no son tan grises, las nubes ya no esconden sus montañas, las mañanas ya no son tan frías… Y tú y yo aquí seguimos sin avanzar sin cambiar… hasta aquel día 9 de enero que cogiste aquel tren sin mí, cuando decidiste abandonarme en aquel banco del parque, si las cosas habían cambiado desde entonces no te imaginas ahora, mi cama te echa de menos, las palabras de ayer ya no sirven como consuelo… Ya nada tiene sentido, sin tus pequeños detalles ni tus pequeños defectos no son los mismo mis  días, ya no son lo que eran,  mi vida ya no es lo mismo, ya que mi vida te la di a ti solo a ti, ya que mi vida eras tú y solo tú… estaba tan acostumbrada a decirte te quiero cada mañana, tarde y noche…y ahora no estás, no termino de entender el porqué, pero más o menos será culpa mía, el que me hayas dejado de querer, supongo que nos volveremos a ver pero hasta que eso ocurra aquí estaré,  en el banco donde me dejaste, donde me dijiste adiós, mientras tanto yo te seguiré echando de menos…

A veces en la vida necesitamos algún que otro empujoncito, para poder seguir adelante, siempre en algunas ocasiones necesitamos saber que nos apoyan, ya pueden ser amigos, padres, madres, hermanos, primos…Pero al fin y al cabo que nos apoyen y que no nos dejen tirados en la cuneta a medio de que cambien las cosas. De alguna manera sabremos que aunque pase el tiempo nos volvamos a encontrar en la misma situación pero siempre, bueno siempre… cuando tu decidas estar ahí para decirme sigue a delante nunca te rindas ni pierdas la esperanza, ya que es lo último que se tiene que perder.

Hice bien en esperate. (:

4 de enero de 2012

A veces hay que romper un corazón para saber lo que hay dentro.

¿Has amado a alguien tanto que apenas puedes respirar cuando estas a su lado?

Y te conocí.

Y solo quedaran los buenos momentos de ayer, que fueron de los dos.

Cierra los ojos y pide un deseo (:

Todos podemos pedir un deseo al año al soplar las velas en nuestros cumpleaños, algunos pedimos más, con las pestañas, en las fuentes, al ver una estrella fugaz... y de vez en cuando, algunos se comparten. ¿ Y que pasa entonces, es tan bueno como esperabamos? ¿Disfrutamos de nuestra felcidad o, nos damos cuenta de que tenemos una larga lista de deseos esperando a ser deseados?. No deseamos lo fácil, deseamos cosas importantes, cosas ambiciosas, fuera de nuestro alcance. Deseamos cosas porque necesitamos ayuda, tenemos miedo, y sabemos que quizá pedimos demasiado, pero seguimos teniendo deseos porque, a veces, se hacen realidad.

Eres la combinación perfecta entre lo que quiero y necesito, entre lo que no tengo y de lo que dependo.

Una vez más, me he vuelto a enamorar.